La perdida de pasión por tu trabajo

Que uno pueda trabajar en lo que le gusta, es el sueño de cualquier persona. No se trata de trabajar para lo que nos hemos formado. Aquello de estudios, titulación, prácticas y no moverte de esa empresa en años, es una quimera o sólo al alcance de unos pocos.

En la actualidad, dadas las escasas oportunidades de encontrar un empleo, una vez que logramos encontrar un trabajo, intentar desempeñar esa labor con una actitud u otra, sólo depende de nosotros.

Un trabajo que está mal pagado, un jefe que no tiene las habilidades para serlo, unos compañeros que tampoco facilitan el día a día, no son el escenario ideal para cumplir con nuestras obligaciones con una actitud positiva.

Pero tenemos dos opciones, dejarnos llevar por la apatía del ambiente, o sencillamente afrontar las circunstancias de la mejor manera.

En ocasiones nos tropezamos con profesionales que desempeñan trabajos poco agradecidos, cuya disposición ante los clientes resulta llamativa por lo cordial.

No se trata de conformismo, ni de no luchar por mejorar en nuestra carrera profesional, sino de tratar de querer a nuestro empleo, estemos en él unos años,  o algunos meses. Siempre será positivo para no convertir cada día en una tortura que nos genere angustia y stress.

Las relaciones personales no son fáciles. Ni en el ámbito familiar, ni amistoso, ni amoroso y por supuesto si nos referimos al escenario laboral. Todo cuesta trabajo, gestionar los distintos tipos de relaciones, el volumen de trabajo, hacer fácil lo difícil es lo que realmente tiene mérito.